La necesaria unidad de acción para avanzar

Por Juan Guil

Tenemos un nuevo gobierno con esperanzas de cambio, contamos con los sindicatos y el movimiento por las pensiones, además de otras plataformas y mareas… Debemos dar soporte al gobierno, exigir el cumplimiento del programa para contrarrestar las presiones de la Unión Europea, CEOE e IBEX-35, potenciar el activismo en la calle, con concentraciones, actos, charlas y otras actividades.  Debemos transmitir mensajes claros para influir en la mayoría de pensionistas y la clase trabajadora.

Recortar las pensiones es el objetivo de la derecha, especialmente los bancos, que hacen grandes negocios con los fondos privados. Los sindicatos y el movimiento por las pensiones deben acordar un programa de mínimos para influir y negociar con el gobierno, con demandas realistas en el contexto actual. Negar un escenario unitario nos perjudica a todos y todas; las propuestas conjuntas de los sindicatos y de la coordinadora estatal presionarán más para negociar en mejores condiciones. La movilización no es un fin en sí mismo, sino un medio para avanzar en conquistas. El diálogo es necesario e imprescindible para avanzar en derechos; ignorar este hecho va contra los intereses de los pensionistas y la clase trabajadora.

Hay que dejar de lado lo accesorio para centrarse en lo importante. El pacto de Toledo no decide nada, son tan solo propuestas; las decisiones las toman el Parlamento y el gobierno, y no debe ser un escollo sentarse con los sindicatos por tener una valoración distinta a las mareas.

Nos encontramos en un escenario con políticas que emanan de la Unión Europea, de neoliberalismo puro y duro, mientras la socialdemocracia en Europa piensa más en subsistir que en sus principios. Lo importante es compartir como trabajar e influir en la mayoría de los pensionistas, para que el movimiento unitario crezca día tras día. La división nos debilita, mientras que la unidad nos multiplica. El ejemplo son las movilizaciones de Bilbao.

Lo más importante en estos momentos es defender y presionar el cumplimiento del programa de gobierno del PSOE y Unidas Podemos, para conseguir políticas favorables para la clase trabajadora y los pensionistas. Lo importante es lo que se consigue, y para alcanzar objetivos es necesaria la unidad de acción de sindicatos y movimientos de pensionistas, así como la implicación de CCOO y UGT, que representan al 80 % de la clase trabajadora, en los convenios colectivos, contra la precariedad y los expedientes de crisis. Los avances dependen de la correlación de fuerzas en la sociedad, la suma de quienes se movilizan en la calle, en los centros de trabajo y de estudios. La historia está llena de ejemplos de victorias y avances de la clase trabajadora, y tienen como común denominador la unidad de acción.

Es necesario reflexionar sobre el contexto político en Catalunya, España y Europa. Existe una ofensiva muy dura del neoliberalismo para desmontar el estado del bienestar, expresada por la derecha contagiada por VOX, que, en caso de llegar al gobierno, impondría leyes que nos llevarían a una involución democrática, económica, laboral, de pensiones, de nuestra sanidad, de las prestaciones sociales, de la igualdad, de visión de futuro entre los jóvenes, etc. Así ocurrió con el gobierno del PP presidido por Rajoy: sus medidas fueron recortes y austeridad, con la imposición de una reforma laboral que está haciendo estragos en la clase trabajadora, en los convenios colectivos y las conquistas de la transición.

La unidad de acción y de propuestas tiene tanta o más importancia que la movilización, para influir en el gobierno desde la calle y en los centros de trabajo, para llegar a acuerdos que consoliden un proceso más allá de este mandato. Hay que apoyar al gobierno a la vez que le exigimos con la movilización que vaya más lejos en materia de pensiones. Nos estamos jugando el presente y el futuro. Esto tiene que estar por encima de cualquier protagonismo: hay que buscar lo que nos une, dejando de lado lo que nos separa, si queremos avanzar y transformar la realidad actual. Nuestros esfuerzos deben beneficiar siempre a nuestra gente; así habrá esperanzas de cambio para el presente y de cara al futuro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *