Camaradas

Por Jordi P.

Imagen: fotograma de la película Novecento

Los historiadores dicen que el término “camarada” proviene del mundo militar. Normalmente había grupos de ocho o diez militares que compartían estancia o alojamiento. Muchos de estos soldados no tenían el mismo rango: había desde oficiales hasta soldados rasos, y aunque eran conscientes de la existencia de esa “cuota de poder”, a la hora de convivir era necesaria una buena relación basada en el respeto mutuo y la cordialidad. Así es como nació la figura del camarada: un igual.


El término lo adoptaron los bolcheviques años antes de la Revolución rusa, y se mantuvo durante la Unión Soviética. Entendían que era imposible destruir la sociedad existente para construir el socialismo sin este elemento. El marxismo-leninismo supone dejar atrás el individualismo y basarse en el «uno para todos y todos para uno», es decir en el respeto recíproco entre camaradas. De hecho, sin un elemento tan básico y a la vez tan fundamental como la camaradería, tal vez el resultado de la Gran Guerra Patria y, en consecuencia, la Segunda Guerra Mundial, habría sido muy distinto.


Hace ya 30 años de la caída del muro, de la URSS y de la gran crisis del comunismo internacional. Crisis que hoy en día aún notamos, sobre todo estos últimos meses con la feroz campaña anticomunista que hemos recibido por parte de la extrema derecha. Eso nos demuestra lo duras que han sido las décadas de dictadura ideológica capitalista. Por este mismo motivo, promover la figura del camarada es más necesario que nunca. No solo para la propia organización (esto es algo indispensable), sino porque hemos de ser capaces de demostrar a la clase trabajadora que hay una alternativa al actual modelo de sociedad egoísta y interesada que nos han impuesto.

Frente al individualismo, comunidad. Frente al machismo, respeto a la compañera trabajadora. Frente a los problemas que nos puedan surgir en el trabajo, solidaridad obrera de los compañeros para darnos apoyo.
En resumen, la camaradería es el modo de vida que hemos de promover para sentar las bases de la futura sociedad de los trabajadores.

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