Menudo desastre.

Escrit per : Jorge Torres – militant del PSUCviu, membre del Comitè Central del PSUCviu i del Comitè Federal del PCE.

He escrito bastante sobre lo ocurrido estos días, escritos personales que sólo han leído algunas personas o simplemente me los he quedado para mi, no por que quiera que se publiquen, sino por que necesito encontrar una forma de expresarme y sobretodo dar cuerpo al torrente de ideas y acontecimientos que ocurren estos días, aunque sean la precipitación de un caldo cocinado a fuego lento desde hace muchos años ya.

Y diré que es una tragedia lo que está ocurriendo. La tragedia es mayúscula y puede ir a mucho más, pero lo que más miedo me da es que haya mucha gente que le importa un pimiento ese “más”, es más … valga la redundancia, les interesa que la cosa “llegue a más”. Es simple, unos podrán decir que han “salvado a España” (de nuevo …sic), otros en su salto hacia adelante y hacia el vacío podrán seguir encima de la ola, utilizando el sufrimiento de un pueblo que han lanzado hacia adelante, con palmaditas en la espalda y lo consabidos … “ves, ves tú delante, que ahora te atrapo, tengo que arreglar un par de cosillas”. De mientras, a ver los toros desde detrás del burladero.

La violencia tiene muchas formas, y hay quien parece despertar de una especie de sueño soporífero conforme aquí no ha habido violencia desde hace muchos años. Quienes llevamos años en el activismo social de muchos tipos los hemos vivido y sufrido en carne demasiadas veces. Y aquí debo señalar que hay que ser muy hipócrita para salvar de la quema a unos cuerpos de seguridad del estado, y otros no. Memoria de pez, de 3 segundos … no hace falta irse tan lejos, 15-M, Plan Bolonia, Bomberos evitando deshaucios y recibiendo palizas … la BRIMO de los Mossos d’Esquadra. Los movimientos calculados de los locos que azuzan los fantasmas de la confrontración civil no nos deben hacer olvidar esto. La policia y sus tropas de choque, nunca morderán la mano que le da de comer … y no es la ciudadanía en abstracto, es el poder político que les ata en corto entre los bastidores de las manifestaciones. En parte es lógico y normal, para eso son fuerzas se seguridad DEL ESTADO. Y esto no quita que no haya gente maravillosa en ellos, pero son dos cosas diferentes.

Es intolerable el despropósito que hemos visto el día 1 de Octubre. El uso de la fuerza bruta, aunque es siempre un recurso, no la considero en nuestro contexto como un recursos válido para solventar una crisis de carácter político. Dicho esto, igual de irresponsables me son aquellos que han azuzado a la gente hacia este callejón sin salida. Lo demuestran también las declaraciones del 1-0 o el 2-0 … el sinsentido de los portaestandartes de uno y otro bando en liza darían risas, sino fuera para tomárselos demasiado en serio, con miedo incluso. No hay oferta de diálogo, sólo se augura más confrontación siguiendo una lógica muy ibérica del “por mis cojones”. Por mis cojones voy a leer la constitución como un libro sagrado y por mis cojones voy a realizar un referéndum o una declaración de independencia, a costa de romperlo todo. Total, los platos rotos los vamos a pagar otros.

Recordemos que lo que puede ser legítimo (ya no hablo de legalidad) en un contexto, puede ser totalmente inválido en otro. Yo soy comunista y me cuido mucho, pero mucho de los contextos y de los métodos, ya que aunque haya quien diga que estos justifican el fin, demasiadas veces he visto como estos determinan el fin y el fin al final acaba siendo otra cosa que nada tiene que ver con lo que se empezó. En otras palabras, lo que podría ser legítimo en un contexto de un Estado Dictatorial, puede (y no lo es) serlo en un Estado Liberal-Parlamentario. Y no, no es lo mismo y no, España no es un Estado Dictatorial (aunque no deja de ser Estado). Miedo me da también el uso alegre de algunas palabras: fascista, dictadura, etc … por que cuando vuelvan, que lo harán, habremos desfigurado tanto su sentido que seremos incapaces de nombrar a lo innombrable. Pero si bien digo que España no es un estado dictatorial, es un estado liberal-demócrata, con un sistema institucional asentado y estable, no se puede solucionar un problema político a la “vieja usanza” y lanzar a la BRIMO a arreglar lo que la incapacidad política de algunos (o no), ha sido incapaz de hacer.

Por otro lado, hablamos de faltas graves a los derechos democráticos de los ciudadanos cuando hablamos de lo del domingo y la nefasta lectura constitucional de la actual mayoría parlamentaria que sustenta al actual gobierno del PP, pero parecemos ser incapaces de ver las malas artes en otras partes del conflicto. Hablemos claro, quienes utilizan vías en este contexto nuestro, que ya no es que revienten un sistema institucional liberal-democrático, sino que lo utilizan a gusto hoy si, gusto hoy no. Quienes también se llenan la boca con la patria y la nación y al segundo siguiente están reventando el sistema institucional con unas votaciones en el Parlament de Catalunya que se cargan, más aun que los recortes del Tribunal Constitucional, las leyes e instituciones propias de los catalanes. Esa gente no pueden, no deben ser ejemplo de demócratas de nada. Habían quedado retratados y tocados, pero había que “pasar pantalla”. Y Como en toda guerra, la primera víctima es la verdad. Lo demás, pura propaganda.

Y quiero insistir en esta defensa del marco institucional para solucionar los problemas políticos (y los cambios que les tengan que acompañar). Es deficitario, es insuficiente muchas veces, hay muchas cosas que no me gustan un pelo, pero, y el pero es importante. Si nos cargamos ese marco estamos lanzándonos a la ley de la jungla, la del más fuerte, donde sólo la razón de la fuerza bruta valdrá para la solución de los problemas. Habremos y estamos dando pasos atrás de gigante como seamos capaces de permitir semejante barbaridad. Y es que, más allá de algunos discursos incendiarios y la verborrea revolucionaria de algunas frases, la realidad es que si nos destruyen esto nos quedaremos totalmente indefensos ante el PODER real que no dudará en aplicar su fuerza bruta (entonces nos reiremos de lo del domingo pasado, o lo de tantas y tantas veces). Es un escenario propiciado por unos y por otros … unos, por que les gusta la idea, sueñan con ella, al cabo y al fin, esta institucionalidad constriñe las ansias de control y poder de algunos. Y a otros, por que les es la única salida, la del victimismo, que les queda para poder seguir con el cuento de la lechera. Y es importante recordarlo, la democratización de los Estados Liberales, desde el siglo XIX, no ha sido una conquista de los liberales … ha sido una conquista de la clase trabajadora organizada en sus diversas corrientes, la inmensa mayoría relacionadas con el socialismo (socialdemocracia, anarquismo, anarcosindicalismo, comunismo, etc…) y aunque muchas veces es injusta, esa democratización nos defiende más que nos vulnera en nuestro contexto actual.

Pero estoy triste y tengo miedo. Estoy triste por que hemos demostrado que hemos fracasado como sociedad. Por negligencia de unos y otros somos unos nefastos dialogantes, unos nefastos pactistas y unos nefastos demócratas. Como profesor también se me cae la cara de vergüenza ante el ejemplo que damos a nuestros pequeños … ¿Ahora con qué cara se les va a poder decir aquello de “los problemas los solucionamos dialogando y no matándonos entre nosotros”?. Y miedo por que como historiador parece que se repite aquella máxima de … “el mal del historiador es ver como se repite la Historia, advertir sobre ello y ver como irremediablemente esta se vuelve a repetir”

Nos tienen divididos, amaestrados y domesticados. La única solución ahora mismo sería la dimisión de Mariano Rajoy y de Carles Puigdemont y despojarles de los poderes de los que están investidos. Devolver la soberanía al pueblo, convocar elecciones y buscar la vía del pacto y diálogo para solucionar esto y muchas otras cosas (que aquí ahora ya no hay “crisis”, eh?). Pero dudo que ocurra por las buenas … ¿Para qué, si ya tienen el escenario tan deseosamente buscado? Y total, no van a ser ellos quienes paguen la factura de esta locura de confrontación nacional. Nunca ha sido así

¿Por qué iba a ser ahora diferente?

No puedo evitar por ello preguntarme lo siguiente ¿Es así como se sentía Jaurès en Julio de 1914? Menudo desastre …

P.D: Una consideración, atentos y atentas a los movimientos de la Casa Real. Estoy seguro que darán de que hablar.

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